¿Y si son las últimas?

Suena: alguna canción “nueva” descubierta en el Festival Gigante, que, aparte de alegrarnos la vuelta al cole en septiembre, hace labores de sociabilización previas al lunes de ferias en pro de la agilidad del desfile. Seguro que va más fluido si no nos paramos a reencontrarnos con vete tú a saber quien cada 10 metros porque ya le hemos visto en el botellón del parking de la Fuente de la Niña. Que-nos-gusta-un-aparcamiento-festivo-en-esta-ciudad.

Antes que nada, perdón si repito algunas ideas escritas aquí y aquí, aunque cada ferias son distintas, si ciertas cosas no se repitieran todos los años esto no tendría la misma gracia. Estoy suponiendo que a alguien estos post le hace algo de gracia, igual no : ) Sigue leyendo

El día que mataron a Miguel Ángel Blanco

Pocas personas hoy no harán el esfuerzo (si es que lo supone) de recordar qué hacían el 12 de julio de 1997 cuando se enteraron de que ETA había cumplido su palabra y había pegado dos tiros en la nuca a Miguel Ángel Blanco.

En mi caso -y en mi casa- todos los 12 de julio había sido el cumpleaños de mi hermana mayor. Ese, por lo menos, empezó siéndolo, ya que años después España ganó el Mundial de fútbol el 11 de julio y su día se convirtió en la resaca nacional del minuto 116. Sigue leyendo

Bodas, periodistas y ampersands

Ya escribí… ‘Manual para (sobre) vivir (a) las bodas de tus amigas’

Un año más estamos aquí reunidos para escribir (y leer) del acontecimiento festivo del verano si tienes entre 27 y 34 años, aproximadamente: las bodas. De tus amigos, hermanos, compañeros de curro o la tuya propia, a la que probablemente llegues deshinchado de ideas originales si llevas veinte antes. Por cierto, es hora de que todos dejemos el rollito Mr. Wonderful, hay millones de tipografías y estilos deseando desempolvar el ampersand (&) para colocarlo entre vuestros nombres.
Sigue leyendo

Con S de Saliente. Y de suerte

Café en la terraza, el lugar que se ganó ser el rincón de escribir nada más verlo.

Por aquel entonces en mi casa (la que aún hoy sigo llamando mi casa y no casa de mis padres) nunca faltaba El País Semanal los domingos. Ese comienzo de septiembre de 2013 no fue una excepción. El calor aún acompañaba a los dos lados de la M30 y Javier Cercas publicó una columna titulada ‘Vivir fuera’. Como ocurre con las mejores casualidades, yo acababa de llegar de mi periplo inglés y me mudaba justo esa semana a un piso en Madrid con amigas de amigas de amigas. La referencia perfecta para asegurarte de que no vas a convivir con piradas ni te van a agobiar a hacer planes de flatmates.

El pantallazo de ‘Vivir fuera’ no tardaría en convertirse en la seña de identidad de quien ocuparía la habitación de ‘al fondo a la derecha’. Ahí, puesto con celo(fán), daba la bienvenida a la que sería mi vida durante los últimos cuatro años.
Sigue leyendo

Y afonía como colofón

Último post del año dedicado a los alcarreños (y especialmente para Carioquitos), prometo.

Estar una semana entera de fiesta suena fenomenal, a nadie le cabe duda, lo que sonará sospechoso, regulín y seguro que algo chistoso va a ser esta voz afónica cuando mañana aparezca por el periódico, porque seeee, los peñistas no somos despojos y trabajamos.
Decía un tipo que he tenido que googlear llamado John Cage que los sonidos bien atendidos van definiendo un espacio, convirtiéndose en escultura.

Qué-jo-di-da-men-te-bi-en-sue-na-la-nues-tra Sigue leyendo

Por qué hay que volver la semana de Ferias a Guadalajara

Aviso: Bienvenido al post anual sólo para alcarreños.

Suena: casi ya la charanga la Alegría Alcarreña

Se nota, se siente y se desea más que cualquier otro día del año. Da igual donde vivas, donde trabajes, si tienes churumbeles o si estás a punto de contraer matrimonio. Se acerca el gran día (y semana) del año para todo alcarreño y parece que a algunos les faltan porqués para regresar al pueblito del Infantado y las rotondas. ¿QUÉ NARICES OS PASA? Sigue leyendo

Charlas al sol y de sol (I): la conspiración de las moscas

No-co-ffee.
Con esta premisa arranqué mis vacaciones hace unos días. Pocos. Pero suficientes como para que ayer, día 1 de agosto, sonriera mirando el calendario, medio mes para volver al mundo calórico, atrapadizo y dulzón de las dos pantallas. Con todo lo que pasa en medio mes y con todo lo que se escucha en las conversaciones de sol.

Estas charlas de sol y al sol son las más inofensivas e inevitables de los bañistas españoles, pero también dignas de contar por fragmentos. Esta se produjo entre una abuela y una nena con manguitos que ya tenía ansia de soltarlos a juzgar por su empeño por meter la cabeza bajo el agua, luchando contra la gravedad de los plásticos rosas de sus brazos. La mayor le decía que le iba a pasar como a las moscas de la fábula, que por tener tantas ganas de llegar a la miel (al agua) acabaría pegada a esta y la gula las acabaría matando (no hago metáfora aplicada a la menor). Sigue leyendo