¿Y si son las últimas?

Suena: alguna canción “nueva” descubierta en el Festival Gigante, que, aparte de alegrarnos la vuelta al cole en septiembre, hace labores de sociabilización previas al lunes de ferias en pro de la agilidad del desfile. Seguro que va más fluido si no nos paramos a reencontrarnos con vete tú a saber quien cada 10 metros porque ya le hemos visto en el botellón del parking de la Fuente de la Niña. Que-nos-gusta-un-aparcamiento-festivo-en-esta-ciudad.

Antes que nada, perdón si repito algunas ideas escritas aquí y aquí, aunque cada ferias son distintas, si ciertas cosas no se repitieran todos los años esto no tendría la misma gracia. Estoy suponiendo que a alguien estos post le hace algo de gracia, igual no : ) Sigue leyendo

Por qué hay que volver la semana de Ferias a Guadalajara

Aviso: Bienvenido al post anual sólo para alcarreños.

Suena: casi ya la charanga la Alegría Alcarreña

Se nota, se siente y se desea más que cualquier otro día del año. Da igual donde vivas, donde trabajes, si tienes churumbeles o si estás a punto de contraer matrimonio. Se acerca el gran día (y semana) del año para todo alcarreño y parece que a algunos les faltan porqués para regresar al pueblito del Infantado y las rotondas. ¿QUÉ NARICES OS PASA? Sigue leyendo

Desmontando el “lo que pasa en ferias, se queda en ferias”

Cafés y cafés, en plural, porque es lunes postferias, señores.

Y aunque esta segunda parte no iba a existir, por petición popular pruebo si mi sintaxis no se ha visto alterada por la semana grande. (Intentaré respetar las picias que han sido acompañadas/vetadas de “pero esto no lo escribas en el blog, ¡eh!”, que no han sido pocas…).

“Lo que pasa en ferias, se queda en ferias”. ESA FRASE, que aunque tiene su punto más álgido en el desfile y se relaja de lunes a jueves, el fin de semana vuelve a cobrar tráfico en la labia alcarreña.

Este post tiene una misión: desmontar la sonada frase.  Sigue leyendo

Mi primera vez con una grabadora

Esta tarde mientras bajaba Ingeniero Mariño una ambulancia estaba detenida en la casa más florida del centro de Guadalajara. “La casa donde vive mi primer entrevistado”, pensé de refilón. Una hora más tarde un tuit anunciaba la muerte de Carlos Santiesteban. Aquí la primera entrevista que hice en mi vida, sin retocar ni mejorar, una verdadera chapuza, pero la chapuza que me enganchó a este género. Tenía 18 años y para doña Elena Lowy valió un sobresaliente, que hoy se nubla un poquito.  Sigue leyendo