La vida en 15 metros

Los cafés deberían estar prohibidos los fines de semana, por lo menos aquellos con connotación de remedio contra algo, sólo cafés sociales. ¿Cuántos hábitos surgen en reuniones con amigos? Cafés, cervezas, el piti de la otra mano. Maldito piti.

El tiempo se para en los hospitales, se va meciendo nada más entrar por la puerta, se acurruca en el ascensor, y, de pronto, ya en planta no es fin de semana, no hay nada fuera, no corre Alonso ni tu equipo juega en Talavera. La semana pasada, la de tu 27 cumpleaños, la fantástica semana que te hicieron pasar los que te quieren, parece más pretérita de lo que lo es. Los 312 millones de euros de la Púnica, también. Sigue leyendo

Moret y Aquiles

Café como revulsivo a lo lento que funciona mi cuerpo/mente hoy.

Cuando empecé a correr, allá por 2011, como deporte en sí y no como calentamiento previo a coger un balón, decidí darle una aplicación periodística. Era mi año de máster, el novio más puñetero y que más tiempo me ha exigido en toda mi vida, el cirujano que inyectó botox a mis ojeras y el camello que me enganchó al café (y a tantas otras cosas).

En esos días en los que yo estaba a punto de jubilar mis únicas Asics que no han sido azules, llegó a mis manos Murakami y su ‘De qué hablo cuando hablo de correr’. Me inspiró para hacer esto  y nunca más he corrido sin pensar algo que pudiese transformar a base de teclado.  Sigue leyendo